Bueno, pues tras cuatro años de acá para allá, parece que el TC ha decidido sobre el famoso Estatut. No voy a entrar a hablar sobre la sentencia,porque por supuesto, no pienso leérmela. Sin embargo creo que sin verla ya podemos decir que supone un absoluto fracaso del Estado de Derecho.
No puedo entender a la Vicepresidenta analizando la sentencia en términos de victoria/derrota del PP en lugar de hacerlo desde un prisma institucional sobre la importancia y las consecuencias de la misma.
No puedo entender a peperos y sociatas dándose o quitándose la razón en términos estadísticos; de n mil palabras han anulado x, o de z artículos han modificado y.Está bien como ejercicio renacentista, tratando de aunar derecho y estadística.
No puedo entender a las hordas andaluzas en Cataluña enarbolando la bandera del enfrentamiento porque están en campaña; como tampoco puedo entender a las horadas nacionalistas porque a esas no las he entendido nunca.
Pero por encima de todo no puedo entender como nos dejamos manipular de esta manera, con unTC tan manejado por el poder político que se olvida de la separación de poderes y tira a la basura un estado de derecho porque no interpreta las normas conforme a la Constitución sino a los dictámenes de ZP y RJ. Y todo por unos cochinos euros señora Casas y compañía. Le harían ustedes un gran favor a este país si empezaran a luchar por su dignidad y su independencia desde una perspectiva exclusivamente jurídica y no pensando en las lentejas.
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