Ganaron. Ganamos. Y yo paseaba en mi Vespa a la una de la mañana por la Castellana y veía jolgorio, alegría, felicidad a raudales. Y en ese momento pensaba en lo fácil que es todo y como podemos llegar a complicarlo.
Por la mañana he visto la misma felicidad en las imágenes del telediario en Barcelona, y en Zaragoza, y en Bilbao, y en Albacete, y en... y he pensado en las palabras de Del Bosque sobre la unidad de su vestuario, con catalanes, madrileños, castellanos, canarios, etc.
Y entonces me he preguntado por qué no se dan cuenta ZP y Rajoy, Montilla y Carod, Cospedal e Ibarretxe, Pajín y Joan Herrera y toda la caterva que nos dirige, de que lo único a lo que la gente aspira es a ser feliz, cada uno a su manera pero todos de una forma parecida; tratando de no molestar al de al lado y, si es posible, de compartir con él/ella las cosas buenas que nos suceden.
Y, por supuesto, me he acordado de mi hermano, con quien más fútbol he compartido; y de la frase que me dijo citando a no se quien durante el partido de cuartos: el fútbol es la más importante de las cosas menos importantes.
Claro que ya le dije yo, que en realidad, el fútbol es la menos importante de las cosas importantes.
Somos campeones del mundo. Puede que no sea gran cosa, pero nos ha hecho felices a muchos; y de manera compartida. De eso va la vida.
No está mal, se lee algo más de optimismo!
ResponderEliminarMe parece que hacía falta tu cambio de tono. Te reconozco más aquí que en algunos de tus enfados de este tiempo de atrás. Y si no enfados, malestares. Y también te agradezco estos meses de escuela, sobre todo económica, y un poco más enfervorizada la política, con la que no siempre coligo. Y tienes razón, queremos ser felices y eso forma parte de saber en qué somos distintos y en qué iguales. He leído el blog de una amigo catalán, y todos los comentarios posteriores, que es un pensamiento para la independencia. Y me siento desolada ante una indignación que no va hacia la pérdida rotunda del capitalismo, ante la desconfianza de un invento como el Estado que no sé si su sueño ilustrado ya es una baratija, aunque yo creo en él y en su posibilidad de cambio. Y espero que exista algún político en la faz de nuestra tierra que también lo crea. Lo vamos a necesitar para volver a mirarnos distintos e iguales. En dialéctica.
ResponderEliminarY en todo caso, mil gracias por estar ahí, mi querido Fernando.
Estaría bien una entrada comentando algo sobre lo que ha pasado en el Congreso, donde se supone que nos cuentan cómo está nuestra nación.
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