lunes, 2 de mayo de 2011

Amnistía laboral

Leo estos días, desde NY, todo el revuelo sobre lo que han dado en llamar la "amnistía laboral".
Para empezar, no me puedo creer que nuestro ministro piense que así, por las buenas, por su cara bonita, las empresas que tienen empleada a gente sin contrato, de repente los van a dar de alta; que en un arranque de honradez, mis clientes del Cobo Calleja van a empezar a declarar lo que de verdad pagan a sus empleados, y no el mínimo establecido para uno de ellos, y el resto en negro.
Cuando uno estudiaba aquello de la Hacienda Publica leía que para evitar en fraude debían darse dos componentes: que no hubiera incentivos a defraudar, y que existiera un riesgo cierto de ser cogido y castigado.
Hoy en día en España existe un gran incentivo a defraudar, y es que si trabajo con contrato, dejo de cobrar el paro. Y lo que es peor, no hay miedo de ser pillado, y si a uno le cogen, pues al final no pasa nada. Pues bien, señor ministro, no parecen estas las bases para comenzar con un afloramiento de la economía sumergida. Claro, que por lo que leo, a los del otro lado no se les ocurre tampoco nada brillante al respecto.¿ Y si se vienen unos y otros un par de años a este lado del Atlántico y nos dejan tranquilos a ver si nos encargamos de arreglar el estropicio que nos están montando?

P.D. Primer mensaje que escribo con mi nuevo IPad. Esto es una chulada.

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