Hoy, la verdad, es que me gustaría pedir que todo aquel que me lea me de su opinión (bueno, la verdad es que eso me gustaría siempre) porque la verdad es que no tengo las cosas claras con lo de Bin Laden.
Se han cargado a un tipo, eso es un hecho. Es el que se cargó a otros tres mil hace unos años. Eso es otro hecho. Según el derecho natural, una y otra cosa están mal.
Pero ... ahora empiezan los matices. ¿Había opciones de pescarlo vivo?¿Se resistió?¿Llevaban la orden de liquidarlo?¿Era mejor el remedio de matarlo que la enfermedad de capturarlo y juzgarlo?¿Se puede violar la soberanía territorial de un país para capturar a uno de sus residentes?¿Es admisible la tortura para recabar información que puede salvar vidas?
¿Qué es lo que está bien y qué es lo que está mal?¿En la vida hay blancos y negros, o la mayoría son grises?
Hoy, más que nunca, necesito este blog para abrir mi mente.
Hola Fer
ResponderEliminarPues yo me animo a opinar, ya sabes...
Creo que no puede valer todo.
Pienso que en algún momento hay que poner una línea que no podemos pasar.
Si hablamos de democracia, de derechos humanos, de paz, etc., etc., etc. no puede ser que unas veces nos parezca mal matar a gente y otras no.
Creo que no puede ser que unas bombas valgan y otras no.
No puede ser que la tortura nuestra valga (porque es para salvar vidas ¿qué vidas?) y otras torturas no valgan.
Definitivamente creo que hay que trazar ciertas líneas que no pueden pasarse, porque si las pasamos estamos en el otro lado, en el lado de quienes decimos que son l@s mal@s.
Por eso creo que no valen los GAL, ni Guantánamo, ni las "intervenciones" a conveniencia, ni ahorcar a Saddam o darle un tiro a Osama.
Se me ocurren un par de preguntas más para pensarlas solit@s, cada un@ en su casa...
ResponderEliminarSupongamos que sí, que "es admisible la tortura para recabar información que puede salvar vidas".
¿Quién lo va a hacer?
¿A quién se lo encargamos?
¿Cómo se seleccionan las personas que van a torturar? ¿O es un trabajo para nuestro ejército, que últimamente es sólo un "ejército en misión de paz"?
Tú que piensas tanto (y creo que a veces bien) en lo que cuestan las cosas: ¿Quién le paga? ¿Cuánto? ¿Se considera un curro "normal"? ¿Lleva IVA?
Cuando se ajusten salarios y productividad... ¿cómo se calcula?
¿Hacia dónde miramos quienes no queremos hacer ese trabajo?
¿Cómo explicamos a nuestr@s pequeñ@s que estamos salvando vidas machacando otras...?
Una vez que hemos conseguido la información que va a salvar vidas, ¿qué hacemos con la piltrafa que queda? ¿Cómo le obligamos a que no lo cuente?
Si no le sacamos la información ¿por dónde seguimos? ¿Su familia? ¿Le incendiamos la casa?
¿Y cómo vamos a llamar a todo esto y cómo lo vamos a justificar en las cuentas para que no suene excesivamente feo...?
¿....?
Pues humildemente pienso que no existen tantos grises pero que les conviene que creamos que sí. Como cualquier aspecto en la vida, no vale todo.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo en que no vale todo, pero también me atrevo a preguntar: ¿quién traza la línea? ¿Nos gusta vivir tranquilos y felices, sin pensar en que hay gente haciendo el trabajo sucio para que podamos vivir así? ¿Viviríamos igual si no hubiera alcantarillas del estado? No sé, no me parece tan claro.
ResponderEliminarPerdonad mi tardanza en contestar.
ResponderEliminarNo se puede pensar que es lícito matar a ninguna persona. E incluso, si asumimos el cinismo de pensar que no todos somos iguales en este punto, entonces se ha roto con la petición de principio, con el sentido más básico de nuestra existencia y nuestro futuro.
El otro día me dijo mi padre que escuchó una conversación entre un padre y un hijo. El hijo le preguntó qué es ser terrorista y el padre le contestó que es el que mata al que no piensa como él.
No sé si esto tiene que ver con la pregunta que hacías. Quizás tú solo querías que pensásemos cómo plantearnos esto y cómo manifestar nuestras opiniones. Al menos, creo que esa sería mi pregunta pues los poderosos siempre interpretarán la ley a su beneficio. Y esto es también muy terror(ífico)
Como siempre, no sé si me he explicado o no.
Besos a todos
"nuestro poder no nos da derecho a hacer lo que nos place, crece a través de su uso prudente"discurso toma de posesión Obama.
ResponderEliminarNos vemos en el foro!
Gracias por la hemeroteca Susana.
ResponderEliminarno puedo evitar pensar en comportamientos mafiosos. creo que en la primera película de la saga sobre la mafia estadounidense de origen siciliano, me hace recordarla.
ResponderEliminarla actitud de los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos en el campo de las relaciones internacionales se puede comparar efectivamente con el comportamiento mafioso.el mafioso quiere obediencia y algunas de sus violencias son para conseguirla y, en concreto, para enviar un mensaje a los posibles desobedientes: “si desobedeces, te ataco”. El mafioso, sea en las relaciones internacionales o en las sociales o personales inmediatas, practica con entusiasmo lo que, desde fuera, se puede llamar “doble moral”: juzga de diversa manera los comportamientos de los obedientes y el de los desobedientes aunque el comportamiento sea el mismo. Lógico: lo que cuenta es la obediencia, no el comportamiento.Pero, si hace falta, el mafioso tiene que hacer saber que es capaz de castigar, vengarse o sencillamente amenazar. Y lo hace pensando no sólo en el “castigado” sino como aviso para navegantes.Lo que hay son intereses y esos intereses son los que determinan el comportamiento del mafioso, no la aplicación de las normas sean internas o internacionales.Y es que, por lo visto, ser el Padrino tiene muchas ventajas que justifican todo tipo de comportamientos y arbitrariedades.Personalmente, no estoy de acuerdo