Si un animalillo (y puede ser un delfín del acuario, o un homo sapiens sapiens) hace una cosa bien, le dan un premio. Si otro animalillo (y puede ser otro delfín del delfinario, u otro homo sapiens sapiens) hace algo mal, se le castiga, o no se le da un premio. Estos comportamientos le dan seguridad a los animalillos, y en cierto modo, le hacen aprender.
Hoy he oído que los agentes sociales europeos, están completamente en contra de ligar salarios con productividad. ¡Ay, animalillos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario